Esta es la primera parte del estudio bíblico sobre la distribución del territorio conquistado. Después de años de batallas, llega el momento de que cada familia de Israel reciba su heredad, cumpliendo así la promesa hecha a Abraham siglos atrás.
La División de Canaán: Poseyendo la Herencia (Parte I)
Pasaje Clave: Josué 13 al 17
La conquista militar ha terminado en sus etapas principales, pero la tarea de ocupar y administrar la tierra apenas comienza. Este proceso no fue solo administrativo, sino un acto de fe y justicia bajo la dirección de Dios.
I. La Promesa y el Mandato (13:1-7)
Aunque Josué ya era anciano ("avanzado en años"), todavía quedaba mucha tierra por poseer.
• La Seguridad Divina: Dios le asegura a Josué que Él mismo expulsaría a los habitantes restantes ante los hijos de Israel.
• El Orden: A pesar de que algunas áreas aún no estaban totalmente bajo control, Dios ordena a Josué repartir la tierra por herencia, confiando en que cada tribu completaría la tarea en su territorio asignado.
II. Decisiones Previas: La Herencia al Este del Jordán (13:8-33)
Antes de cruzar el Jordán, Moisés ya había asignado territorios a dos tribus y media que deseaban las llanuras de pastoreo del oriente. Josué ratifica estos límites:
• Rubén (13:15-23): Se establecieron al este del Jordán, en la región norte de Moab.
• Gad (13:24-28): Su territorio se situó al norte de Rubén, abarcando gran parte de Galaad.
• Manasés del Este (13:29-31): La media tribu de Manasés ocupó la región de Basán, al norte de Gad.
• La Excepción de Leví (13:14, 32-33): A la tribu de Leví no se le asignó una porción de tierra. Su "heredad" eran los sacrificios y el servicio al Señor; Dios mismo era su porción.
III. La Partición al Oeste del Jordán (14:1 – 17:18)
Para las 9 tribus y media restantes, la distribución se realizó en el lado occidental del río, bajo la supervisión de Josué y el sumo sacerdote Eleazar.
A. El Método de Asignación (14:1-5)
La tierra se repartió mediante el lanzamiento de suertes. Este método aseguraba que la decisión final viniera de Dios y no de preferencias humanas, evitando conflictos entre las tribus.
B. El Pedido de Caleb: La Fe que no Envejece (14:6-12)
Antes de continuar con el sorteo general, Caleb, el antiguo compañero de Josué, se presenta con una petición especial.
1. El Recordatorio de Caleb (14:6-11):
◦ Su Fidelidad: Recuerda cómo, 45 años atrás en Cades-barnea, él "siguió íntegramente a Jehová" mientras los otros espías desanimaban al pueblo.
◦ La Fortaleza Divina: A sus 85 años, Caleb declara con asombro que tiene la misma fuerza para la guerra que cuando tenía 40. No es gloria personal, sino un testimonio de la fidelidad de Dios.
2. La Petición Audaz (14:12-15):
◦ En lugar de pedir una llanura fácil de habitar, Caleb pide "este monte" (Hebrón).
◦ El Desafío: Hebrón estaba habitado por los hijos de Anac (gigantes) y tenía ciudades grandes y fortificadas. Caleb deseaba la oportunidad de demostrar que, con la ayuda de Dios, los gigantes serían derrotados.
◦ El Resultado: Josué bendice a Caleb y le otorga Hebrón como herencia perpetua para su familia.
Esta es la segunda parte del estudio bíblico sobre la distribución de Canaán, enfocándose en las tribus más influyentes: Judá (la tribu real) y los descendientes de José (Efraín y la media tribu de Manasés).
La División de Canaán: Las Tribus de Judá y José (Parte II)
Pasaje Clave: Josué 15 al 17
La repartición continúa con un enfoque en el centro y el sur de la Tierra Prometida. Aquí vemos no solo la geografía, sino la valentía personal y la resolución de conflictos familiares y territoriales.
I. La Tribu de Judá: El Territorio del Sur (Jos. 15)
Judá recibió la porción más grande y prestigiosa en el sur, reflejando su importancia profética.
A. Territorio y Ciudades (15:1-12, 20-63)
Sus fronteras se extendían desde el Mar Muerto al este hasta el Mar Mediterráneo al oeste, llegando hasta el desierto de Zin en el extremo sur. El texto detalla una vasta lista de ciudades, incluyendo aldeas en las montañas, las llanuras y el desierto.
B. Caleb: Conquista y Generosidad (15:13-19)
Como se prometió, Caleb recibió Hebrón.
1. Caleb el Guerrero (15:13-15): A pesar de su edad, Caleb expulsó personalmente a los tres hijos de Anac, demostrando que los "gigantes" no son nada ante un hombre con fe.
2. Caleb el Padre (15:16-19): Para conquistar la ciudad de Debir, Caleb ofreció la mano de su hija Acsa a quien lograra capturarla. Su sobrino Otoniel (quien más tarde sería el primer juez de Israel) aceptó el desafío y venció.
◦ La petición de Acsa: Con sabiduría, Acsa pidió a su padre no solo tierra seca, sino también fuentes de agua. Caleb, en su generosidad, le dio las fuentes de arriba y las de abajo.
II. Los Descendientes de José: Efraín y Manasés del Oeste (Jos. 16-17)
Los hijos de José recibieron la parte central de Canaán, una zona fértil y estratégica.
A. Efraín (16:5-10)
Su territorio incluía ciudades importantes como Betel y Silo. Sin embargo, el texto señala una nota de advertencia: no lograron expulsar por completo a los cananeos de Gezer, quienes terminaron viviendo entre ellos como trabajadores forzados.
B. Manasés del Oeste y las Hijas de Zelofehad (17:1-13)
Esta media tribu recibió 10 porciones de tierra. Un evento significativo fue la reclamación de las hijas de Zelofehad (17:3-6).
• Ellas recordaron a Josué la promesa que Dios hizo a través de Moisés: si un hombre moría sin hijos varones, sus hijas heredarían la tierra.
• Josué honró la ley de Dios y les dio su heredad, demostrando justicia e igualdad ante las promesas divinas.
III. El Reclamo de las Tribus de José (17:14-18)
A pesar de tener territorios fértiles, las tribus de Efraín y Manasés presentaron una queja ante Josué.
1. La Protesta (17:14): "¿Por qué nos has dado solo una parte por heredad, siendo nosotros un pueblo tan numeroso?". Argumentaban que su población era demasiado grande para el espacio asignado.
2. La Respuesta de Josué (17:15-18): Josué, quien también pertenecía a la tribu de Efraín, no les dio un trato preferencial, sino que los desafió:
◦ "Si sois pueblo tan numeroso, subid al bosque y haced espacio para vosotros".
◦ Ante el miedo de las tribus por los carros de hierro de los cananeos, Josué los animó a usar su fuerza y fe: "Tú arrojarás al cananeo, aunque tenga carros de hierro y aunque sea fuerte".
Esta es la tercera parte del estudio bíblico sobre la distribución de Canaán. En esta etapa, el centro de operaciones se traslada a Silo y vemos cómo Josué confronta la pasividad de las tribus restantes para que finalmente tomen posesión de lo que Dios les había prometido.
La División de Canaán: Las Siete Tribus Restantes (Parte III)
Pasaje Clave: Josué 18 y 19
Con el Tabernáculo establecido en Silo, la nación entra en una fase de transición. Sin embargo, surge un problema: la complacencia. El territorio principal estaba asegurado, pero la herencia individual de muchas tribus aún no se había materializado.
I. La Demora y el Reproche (18:1-3)
La congregación se reúne en Silo para levantar el Tabernáculo. Es un momento de gran significado espiritual, pero Josué nota un estancamiento.
• La pregunta de Josué: "¿Hasta cuándo seréis negligentes para venir a poseer la tierra que os ha dado Jehová el Dios de vuestros padres?".
• Siete tribus aún no tenían su herencia. A veces, el cansancio de la batalla o la comodidad del campamento actual nos impiden alcanzar la plenitud de las promesas de Dios.
II. La Estrategia: El Mapeo de la Tierra (18:4-10)
Para vencer la inercia, Josué implementa un plan de acción:
1. El Despacho: Selecciona a tres hombres de cada una de las siete tribus (21 en total).
2. La Misión: Debían recorrer la tierra restante, describirla por escrito y dividirla en siete partes.
3. El Sorteo Final: Una vez traído el registro, Josué echó suertes delante de Jehová en Silo para asignar cada sección.
III. La Distribución Final (18:11 – 19:48)
A continuación, se detalla la herencia de las siete tribus finales. Es notable que sus territorios suelen ser más pequeños o estar entrelazados con las tribus más grandes.
• Benjamín (18:11-28): Recibió una franja estratégica entre Judá y los hijos de José. Su territorio incluía ciudades clave como Jericó y Jerusalén (aunque los jebuseos aún permanecían allí).
• Simeón (19:1-9): Su herencia quedó dentro de la porción de Judá, debido a que el territorio de Judá era demasiado extenso para ellos. Esto cumplió la profecía de Jacob sobre la dispersión de Simeón.
• Zabulón (19:10-16): Se situó al norte, en la región de la Baja Galilea.
• Isacar (19:17-23): Su territorio abarcaba el fértil Valle de Jezreel.
• Aser (19:24-31): Se extendió por la costa mediterránea septentrional, llegando hasta Fenicia.
• Neftalí (19:32-39): Ocupó la región de la Alta Galilea, bordeando el Jordán y el Mar de Galilea.
• Dan (19:40-48): Inicialmente recibió tierras al oeste de Benjamín, pero al tener dificultades para conquistarlas, una parte de la tribu emigró al extremo norte y tomó la ciudad de Lesem (Dan).
IV. La Herencia de Josué (19:49-50)
Después de que toda la nación recibió su parte, el pueblo honró a su líder. Es un ejemplo de humildad: el líder fue el último en recibir su porción.
• Josué pidió la ciudad de Timnat-sera, en el monte de Efraín.
• Allí la reedificó y vivió en ella, demostrando que su prioridad siempre fue el bienestar del pueblo por encima del suyo propio.
Esta es la cuarta y última parte del estudio sobre la División de Canaán. En esta sección final, vemos cómo el orden de Dios se extiende a la justicia social, el cuidado de los ministros y la resolución de conflictos que amenazaban la unidad de la nación.
Esta es la cuarta y última parte del estudio sobre la División de Canaán. En esta sección final, vemos cómo el orden de Dios se extiende a la justicia social, el cuidado de los ministros y la resolución de conflictos que amenazaban la unidad de la nación.
La División de Canaán: Justicia, Servicio y Unidad (Parte IV)
Pasaje Clave: Josué 20 al 22
Una vez repartida la tierra, Dios establece sistemas para proteger la vida y asegurar que Su presencia sea recordada en cada rincón del territorio, incluso ante el riesgo de una guerra civil entre hermanos.
I. Las Ciudades Designadas (Jos. 20:1 – 21:45)
A. Las Seis Ciudades de Refugio (20:1-9)
Dios ordenó a Josué establecer ciudades específicas con un propósito de justicia y protección.
1. Su Función: Servir de asilo para aquel que matara a alguien de forma accidental o no intencionada. Esto evitaba que el "vengador de la sangre" (un pariente de la víctima) actuara por impulso antes de que el acusado tuviera un juicio justo.
2. Su Ubicación: Se eligieron seis ciudades estratégicamente distribuidas para que nadie estuviera demasiado lejos de una:
◦ Al Oeste del Jordán: Cedes, Siquem y Hebrón.
◦ Al Este del Jordán: Beser, Ramot de Galaad y Golán.
B. Las 48 Ciudades Levíticas (21:1-45)
Como los levitas no recibieron un territorio continuo, se les asignaron 48 ciudades con sus campos de pastoreo distribuidas entre las otras tribus.
• El Propósito: Al estar esparcidos por toda la nación, los levitas podían enseñar la Ley de Dios a todo Israel y actuar como un recordatorio espiritual constante.
• La Distribución:
◦ 13 ciudades en Judá, Simeón y Benjamín.
◦ 10 ciudades en Efraín, Dan y Manasés del Oeste.
◦ 13 ciudades en Isacar, Aser, Neftalí y Manasés del Este.
◦ 12 ciudades en Rubén, Gad y Zabulón.
II. El Conflicto del Altar (Jos. 22:1-34)
Con la tierra dividida, las 2 ½ tribus (Rubén, Gad y media de Manasés) finalmente regresan a sus hogares al este del Jordán después de años de ayudar a sus hermanos en la conquista.
A. El Desafío de Josué (22:1-8)
Antes de que partieran, Josué hizo dos cosas:
1. Elogio: Los felicitó por su fidelidad y por no haber abandonado a sus hermanos durante las batallas.
2. Advertencia: Les exhortó solemnemente a guardar el mandamiento de amar a Jehová y servirle de todo corazón en sus nuevos territorios.
B. La Confusión y el Riesgo de Guerra (22:9-20)
Al llegar a la orilla del Jordán, estas tribus construyeron un altar de gran apariencia.
• La Acusación: Las 9 ½ tribus del oeste pensaron que era un altar para ídolos o un acto de rebelión contra el Tabernáculo de Silo. Llenos de celo por Dios, se reunieron para hacer la guerra contra sus propios hermanos.
• La Confrontación: Antes de atacar, enviaron a Finees (hijo del sumo sacerdote) con diez príncipes para confrontarlos por lo que consideraban una traición espiritual.
C. La Respuesta y la Paz (22:21-34)
Las tribus del este respondieron con humildad y claridad:
1. La Explicación: El altar no era para sacrificios, sino un memorial (llamado Ed, que significa "testigo"). Su propósito era demostrar a las generaciones futuras que, aunque vivían al otro lado del río, ellos también pertenecían al pueblo de Jehová.
2. La Reconciliación: Finees y el resto de Israel aceptaron la explicación con alegría. Se evitó una guerra civil y se reafirmó la unidad de la fe por encima de las barreras geográficas.
III. Conclusión del Reparto (Jos. 21:43-45)
El estudio de la división de la tierra concluye con una de las declaraciones más poderosas de la Biblia:
"De esta manera entregó Jehová a Israel toda la tierra que había jurado dar a sus padres... No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió."
Aplicación y Reflexión
• Terminar la Carrera: Josué era viejo, pero su trabajo no había terminado. Dios nos llama a ser útiles en cada etapa de nuestra vida, adaptando nuestras tareas según nuestras fuerzas pero manteniendo siempre el propósito.
• La Herencia de Leví: A veces nos enfocamos tanto en las bendiciones materiales (la "tierra") que olvidamos que nuestra mayor riqueza es nuestra relación con Dios. Los levitas nos recuerdan que tener al Señor es tenerlo todo.
• La Actitud de Caleb: La fe de Caleb no se basaba en sus circunstancias, sino en la promesa de Dios. Él no buscó la comodidad, sino la conquista. ¿Estamos pidiendo "montes" desafiantes a Dios, o simplemente buscamos el camino más fácil?
• Fuentes de Bendición: Así como Acsa pidió fuentes de agua para complementar su tierra, nosotros debemos pedir a Dios no solo "herencia" (recursos), sino el "agua" (Su Espíritu) que hace que esos recursos sean productivos y refrescantes.
• Justicia para Todos: La historia de las hijas de Zelofehad nos enseña que Dios escucha y honra a aquellos que reclaman Sus promesas con fe, sin importar su posición social o género.
• Menos Quejas, Más Acción: Efraín y Manasés querían más tierra sin el esfuerzo de conquistarla. Josué nos enseña que la bendición de Dios a menudo requiere que nosotros "subamos al bosque" y enfrentemos nuestros miedos para poseer lo que Él ya nos ha dado.
• Combatir la negligencia: Israel ya tenía la tierra legalmente ("que os ha dado Jehová"), pero les faltaba la posesión práctica. En nuestra vida cristiana, Dios nos ha dado promesas, pero debemos "mapear" nuestra fe y dar pasos concretos para ocuparlas.
• Cooperación entre hermanos: El hecho de que Simeón recibiera tierras dentro de Judá nos muestra que la abundancia de unos debe servir para suplir la necesidad de otros. La iglesia funciona mejor cuando compartimos la "heredad".
• El ejemplo de Josué: Un verdadero líder busca primero la bendición de su gente. Josué esperó hasta el final, confiando en que Dios no le dejaría sin sustento. Su fe fue recompensada con una ciudad que él mismo pudo reconstruir.
• Justicia con Misericordia: Las ciudades de refugio nos muestran que Dios valora la justicia, pero siempre ofrece un lugar de gracia para el que lo necesita. Cristo es hoy nuestro refugio supremo.
• La Importancia de la Comunicación: El conflicto del altar nos enseña que muchas divisiones en la familia de Dios nacen de malentendidos. Debemos confrontar en amor y escuchar antes de juzgar o atacar.
• La Fidelidad de Dios: Al final del largo proceso de conquista y división, vemos que Dios cumple lo que promete. Puede que tome tiempo (años de desierto y batallas), pero Su palabra nunca falla.