Permanecer en lo Correcto: Las Tres Columnas del Cristiano
Lectura Bíblica: 1 Corintios 13:13
Texto Clave: “Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor” (1 Corintios 13:13).
Introducción
En el umbral de un nuevo año o en cualquier etapa de nuestra caminata espiritual, la palabra clave que debe resonar en nuestro corazón es “permanecer”. Jesús dijo en Juan 8:31-32: “Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos”. Permanecer implica constancia, residencia fija y lealtad inquebrantable.
No agradamos a Dios por ráfagas temporales de piedad, sino por aquello en lo que decidimos habitar. El apóstol Pablo, al cerrar su majestuoso himno al amor, identifica tres virtudes que son imperecederas. Mientras que los dones milagrosos del primer siglo cesarían, estas tres columnas sostendrían a la Iglesia hasta el fin de los tiempos. Para agradar a Dios, el cristiano debe permanecer en la fe, la esperanza y el amor.
I. Permanecer en la FE
La fe es el punto de partida y el motor de la vida cristiana. Sin ella, es imposible establecer una conexión con el Creador.
• A. Definición: La palabra griega pistis no es una mera opinión.
1. Definición Bíblica: Es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve (Hebreos 11:1).
2. Definición Doctrinal: Como indica el léxico de Thayer, es la convicción de que Dios existe, es el Creador y Soberano, y el dador de la salvación eterna a través de Cristo.
• B. Importancia:
1. Esencial para agradar a Dios: Sin fe es imposible agradarle (Hebreos 11:6).
2. Esencial para la vida eterna: Si no creemos que Jesús es el Cristo, moriremos en nuestros pecados (Juan 8:24; 20:30-31).
3. Sin fe, el hombre queda a merced de la duda y el miedo, tal como Pedro al quitar la vista de Jesús y mirar las olas (Mateo 14:30-31).
• C. Activación:
1. La fuente: La fe viene por el oír la Palabra de Dios (Romanos 10:17). Historias de musulmanes o sacerdotes que se convirtieron simplemente leyendo las Escrituras testifican que la Palabra tiene poder intrínseco para generar convicción.
2. La acción: Una fe que no se mueve es una fe que no vive. Santiago es tajante: la fe sin obras está muerta (Santiago 2:17-26). Permanecer en la fe significa actuar basándonos en lo que Dios ha dicho.
II. Permanecer en la ESPERANZA
Si la fe es el fundamento, la esperanza es el ancla que nos mantiene estables en medio de la tormenta.
• A. Definición:
En el Nuevo Testamento, esperanza no es "desear que algo pase"; es una expectativa gozosa y confiada de la salvación eterna. Es lo que sostenía a Pablo ante los reyes (Hechos 26:5-7) y lo que Pedro nos manda defender ante quienes nos pidan razón de ella (1 Pedro 3:15).
• B. Importancia:
1. Perseverancia: La esperanza nos permite esperar con paciencia lo que aún no vemos (Romanos 8:24-25).
2. Pureza: Quien tiene su esperanza puesta en la venida de Cristo y en la eternidad, busca purificarse a sí mismo (1 Juan 3:3). Sin esperanza, perdemos el enfoque celestial y nos hundimos en el materialismo.
• C. Activación:
1. El Consuelo de las Escrituras: Romanos 15:4 nos enseña que las historias del pasado se escribieron para que, mediante la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza. Al ver que Dios cumplió Sus promesas antes, confiamos en que las cumplirá después.
2. Enfoque en Cristo: Pedro nos insta a "esperar por completo" en la gracia que se nos traerá cuando Jesucristo sea manifestado (1 Pedro 1:13-16). Una esperanza activada produce una vida de santidad.
III. Permanecer en el AMOR
Pablo declara que el amor es el mayor de los tres. La fe y la esperanza nos sirven en esta vida, pero en la eternidad la fe se volverá vista y la esperanza realidad; solo el amor permanecerá para siempre.
• A. Definición:
No es un sentimiento voluble. El amor bíblico (agape) es buena voluntad activa. Pablo lo describe por lo que hace y lo que deja de hacer: es sufrido, es benigno, no busca lo suyo (1 Corintios 13:4-8).
• B. Importancia:
1. Confianza diaria: El amor nos da seguridad de que somos de la verdad y aquieta nuestro corazón delante de Dios (1 Juan 3:16-19).
2. Eficacia en la oración: El amor práctico hacia los hermanos abre nuestros canales de comunicación con Dios (1 Juan 3:22-23).
3. Evidencia de salvación: El que no ama, no ha conocido a Dios, porque Dios es amor (1 Juan 4:7-8).
• C. Activación:
1. Enseñados por Dios: Así como los tesalonicenses (1 Tesalonicenses 4:9), nosotros somos discipulados por el Padre en el arte de amar.
2. El ejemplo supremo: Dios activó el amor enviando a Su Hijo cuando aún éramos pecadores (Romanos 5:6-8; 1 Juan 4:9-11). Cuando nos sea difícil amar al prójimo, debemos mirar la Cruz. El amor se activa cuando decidimos dar lo mejor de nosotros por el bien de otros, sin importar si lo merecen.
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Conclusión
Nuestra meta fundamental como cristianos es vivir una vida que agrade a Dios. En un mundo lleno de cambios, incertidumbres y odio, la Biblia nos ofrece un terreno firme sobre el cual edificar.
No podemos fallar si decidimos habitar en estas tres virtudes. La fe nos conecta con el poder de Dios, la esperanza nos proyecta hacia la victoria de Dios y el amor nos hace partícipes de la naturaleza de Dios.











