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El verdadero estilo de vida de todo cristiano

Tema: El verdadero estilo de vida de todo cristiano: "Vivir al otro lado de la barca"

Introducción: A veces, el mayor obstáculo para un milagro no es nuestra falta de esfuerzo, sino nuestra insistencia en hacerlo a nuestra manera. Los discípulos en Juan 21 eran expertos pescadores, pero estaban exhaustos y con las redes vacías. Jesús aparece en la orilla para enseñarles que el verdadero estilo de vida cristiano no se trata de trabajar más duro, sino de aprender a escuchar Su voz y tener la valentía de "echar la red al otro lado".


I. Sensibilizarse a “vivir al otro lado del barco”

El pasaje de Juan 21:1-14 nos muestra a unos hombres que, tras la muerte y resurrección de Jesús, intentaron volver a lo que conocían. Pero sin Jesús, incluso lo que sabemos hacer bien resulta estéril.

    • A. La ceguera del cansancio (Juan 21:4): Los discípulos estaban a unos 100 metros de la orilla. Habían pescado toda la noche (el tiempo lógicamente correcto) pero no tenían nada. Probablemente pescaban por el lado izquierdo, como siempre. En la penumbra del amanecer, no reconocieron a Jesús. Muchas veces, nuestra frustración nos impide ver que el Señor está cerca, dándonos instrucciones.

    • B. El valor de la experiencia previa: Esta no era la primera vez que esto sucedía.

        1. Juan discernió; Pedro actuó: Juan, el discípulo amado, recordó la primera pesca milagrosa (Lucas 5:4-11) y gritó: “¡Es el Señor!”. Pedro, impulsivo y necesitado de restauración, no esperó a que la barca encallara; se lanzó al agua.

        2. Milagros de mercado: Es fascinante notar que la relación de Pedro con Jesús comenzó y se restauró con un milagro laboral. Dios no solo está interesado en lo que haces en el templo; Él teje encuentros sobrenaturales en tu trabajo, tu economía y tu cotidianidad para moldear tu carácter.


II. Decisiones que tomamos para vivir "al otro lado"

Vivir al otro lado de la barca significa tomar decisiones que contradicen nuestra lógica humana o nuestro orgullo.

    • A. De la duda a la creencia: Como Tomás, debemos decidir no dudar más y creer en lo que no vemos pero Dios ha dicho (Juan 20:26-29).

    • B. De la condena a la libertad: Vivir al otro lado es aceptar que ya no hay condenación para los que están en Cristo, como lo experimentó la mujer adúltera (Juan 8:7-11; Romanos 8:1).

    • C. De la dureza a la misericordia: Es elegir un corazón blando incluso en medio del dolor, como el ladrón en la cruz que reconoció a su Salvador (Lucas 23:39-43).

    • D. De la retención a la generosidad: Es entender la economía del Reino: dar y perdonar para que se nos dé en medida buena y remecida (Lucas 6:37-38).


III. La obediencia que activa lo sobrenatural

Cuando echaron la red al lado derecho, el gesto físico era sencillo, pero el peso espiritual era enorme: era un acto de fe absoluta.

    • A. No dejes de echar la red: La promesa en Mateo 7:7-8 es clara: el que busca, halla. A veces, la respuesta no requiere que cambies de barco, sino que cambies de lado.

    • B. La agilidad del discípulo: Si caminas en fe habitualmente, tus oídos se vuelven sensibles. Cuando Dios te pida un cambio de estrategia en tu familia o negocio, no te resistirás, porque reconocerás Su frecuencia.

    • C. Un estilo de vida incómodo pero maravilloso: Vivir "al otro lado" nos saca de nuestra zona de confort. Puede ser incómodo admitir que estuvimos equivocados, pero el resultado siempre es la abundancia y la presencia de Jesús desayunando con nosotros en la orilla (Juan 21:10-14).


IV. Provisión radical para un cambio de carácter

Dios no da milagros solo para llenar nuestras despensas, sino para transformar quiénes somos.

    • A. El caso de Pablo (Hechos 9:3-6): Saulo de Tarso creía que servía a Dios persiguiendo a la Iglesia. Estaba en el lado equivocado del barco. Jesús lo derribó para mostrarle que su celo estaba mal enfocado.

    • B. La respuesta inmediata: Pablo, al igual que Pedro, "se arrojó al agua".

        1. Se arrepintió completamente y pasó de perseguidor a predicador (Hechos 9:20-22).

        2. Incluso en su error, Pablo había estado observando. Las notas que tomó "en secreto" mientras veía a Esteban morir (Hechos 7) se convirtieron en el fundamento de su teología bajo la luz de la gracia.

    • C. El caso de Pedro (Juan 21:15-24): El milagro de los 153 peces grandes fue solo el preámbulo. Jesús no quería hablar de peces; quería hablar del amor de Pedro. El milagro sirvió para que Pedro se arrepintiera de su negación y fuera reinstalado como pastor de la Iglesia.

    • D. Una gracia productiva: Tanto para Pablo como para Pedro, la gracia no fue un regalo para ser desperdiciado. Fue el combustible que los llevó a trabajar más que todos, reconociendo que no eran ellos, sino la gracia de Dios actuando (1 Corintios 15:9-10).

El verdadero estilo de vida de todo cristiano:

Conclusión: 

¿Has estado pescando toda la noche sin resultados? Quizás es hora de admitir que tus redes están en el lado equivocado. Vivir al otro lado de la barca es reconocer que Jesús tiene la perspectiva que a nosotros nos falta. No importa si eres un "Pedro" que necesita restauración o un "Pablo" que necesita dirección; el Maestro está en la orilla llamándote.

Llamado a la acción: Hoy, identifica esa área de tu vida donde has estado confiando solo en tu experiencia. Suelta el orgullo, escucha la voz del Señor y "echa la red al lado derecho". Prepárate, porque el milagro de la provisión siempre viene acompañado de un milagro de transformación.



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Juan 3 16 Porque Dios amó tanto al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todos los que creen en él no perezcan, sino que tengan vida eterna.