Recordando a Jesús: Más allá del Pesebre
Lectura Bíblica: Mateo 1:18-21
Texto Clave: “Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mateo 1:21).
Introducción
En estos días, el mundo entero se detiene para observar la Navidad. Las ciudades se llenan de luces, las familias se reúnen y existe una atmósfera general de expectación por la mañana de los regalos. Para muchos, este es el único momento del año en el que se detienen a "recordar" a Jesús.
Sin embargo, como estudiantes de las Escrituras, debemos preguntarnos: ¿Qué es lo que realmente debemos recordar sobre Jesús? ¿Es Su nacimiento el punto central de nuestra fe según la Biblia? Hoy analizaremos la vida, la deidad y el evangelio de nuestro Señor para entender cómo honrarle no solo una vez al año, sino de acuerdo con Su voluntad revelada.
I. La Vida de Jesús: Perspectiva Bíblica sobre Su Nacimiento
Aunque el mundo celebra el 25 de diciembre con fervor religioso, es necesario establecer un fundamento doctrinal claro sobre lo que la Biblia dice y lo que no dice al respecto.
• A. Su nacimiento no es lo que se nos ordenó celebrar:
1. El silencio de las Escrituras: No existe en el Nuevo Testamento ni un solo mandato, ni un solo ejemplo de la iglesia primitiva celebrando el nacimiento de Jesús. El apóstol Pablo nos advierte: "no pensar más de lo que está escrito" (1 Corintios 4:6) y se nos prohíbe añadir o quitar de la Palabra de Dios (Apocalipsis 22:18-19).
2. La fecha es desconocida: La Biblia no registra el día ni el mes del nacimiento de Cristo. La mayoría de los eruditos bíblicos coinciden en que, debido a que los pastores estaban en los campos con sus rebaños, el nacimiento probablemente ocurrió en primavera o verano, no en el invierno. Dios, en Su soberanía, ocultó la fecha, lo que nos indica que el día exacto no es esencial para nuestra salvación.
• B. El significado real de Su venida: Si bien no celebramos la fiesta, sí atesoramos el hecho de la encarnación.
1. Nacido de una virgen: Esto fue el cumplimiento directo de la profecía de Isaías 7:14, confirmada en Mateo 1:22-25. Fue un milagro necesario para que Dios habitara entre los hombres.
2. Un propósito definido: El ángel le dijo a José que Su nombre sería Jesús (Salvador) por una razón específica: "porque él salvará a su pueblo de sus pecados" (Mateo 1:21). Él no vino simplemente para ser un bebé en un pesebre, sino para ser el Cordero que quita el pecado del mundo.
II. La Deidad de Jesús: El Dios que descendió
Recordar a Jesús requiere reconocer que Aquel que nació en Belén no tuvo Su principio allí.
• A. Su igualdad con Dios el Padre:
1. Eternidad: Él estaba con Dios en el principio y Él mismo era Dios (Juan 1:1-3).
2. Creador: Todas las cosas, visibles e invisibles, fueron creadas por medio de Él y para Él (Colosenses 1:15-17). El bebé que María sostuvo en sus brazos era el mismo que sostenía el universo.
• B. Su humillación voluntaria:
1. Vació Su gloria: Jesús no consideró Su igualdad con Dios como algo a qué aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo (Filipenses 2:5-8).
2. Pobreza por nosotros: "Siendo rico, por amor a vosotros se hizo pobre, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos" (2 Corintios 8:9). El Creador del oro y la plata nació en un establo para darnos riquezas espirituales eternas.
III. El Evangelio de Jesús: El Memorial Semanal
A diferencia del nacimiento, hay algo que la Biblia nos ordena recordar con una frecuencia específica y un método claro: Su muerte y resurrección.
• A. Las buenas nuevas definidas:
1. El núcleo del mensaje: Pablo define el Evangelio como la muerte, sepultura y resurrección de Cristo (1 Corintios 15:1-4).
2. Nuestra Redención: A través de este sacrificio, y no de Su nacimiento únicamente, tenemos perdón de pecados (Efesios 1:7).
3. Identificación con Su muerte: Somos salvos cuando nos unimos a Su muerte y resurrección a través del bautismo bíblico (Romanos 6:1-4).
• B. Recordamos el Evangelio cada semana:
1. El patrón del Nuevo Testamento: Los discípulos no se reunían anualmente para celebrar un cumpleaños, sino el primer día de la semana (domingo).
▪ Fue el día en que Jesús resucitó (Marcos 16:9).
▪ Fue el día en que los discípulos se reunían para partir el pan (Hechos 20:7).
2. Adoración continua: Nos reunimos cada domingo para adorar y recordar la vida sacrificada y la muerte redentora de Jesús a través de la Cena del Señor.
- La Relación entre la Cruz y el Pecado Humano
- Puedes ganar con lo que tienes en la mano
- ¿Cómo podemos evitar la caída?
Conclusión
No hay nada antibíblico en tener un árbol de Navidad, poner luces o intercambiar regalos como una costumbre civil o familiar. Sin embargo, como cristianos, no debemos confundir las tradiciones culturales con la doctrina divina.
Este año, al ver las representaciones del pesebre, no se quede allí. Recuerde la vida perfecta que Él vivió, la deidad que ostentó y el sacrificio cruento que ofreció en la cruz para que nosotros pudiéramos tener vida. Que nuestro "recordar" no sea una emoción estacional, sino una obediencia diaria y una adoración semanal al Rey de Reyes.
👉+300 Predicas y Sermones: Bosquejos
👉Predicas para Jovenes
👉Predicas para Mujeres
