El Poder del Conocimiento
Lectura Bíblica: 2 Pedro 3:14-18 "...antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén." (v. 18)
Introducción
1. Se cuenta que en la ciudad de Quincy, hace muchos años, se cometieron errores fatales en grandes construcciones simplemente por ignorar las leyes de la física o los códigos de seguridad. En la vida cotidiana, la ignorancia puede ser costosa, pero en la vida espiritual, la ignorancia es fatal.
2. A menudo escuchamos la frase "el conocimiento es poder". En el contexto del Reino de Dios, esta frase adquiere una dimensión eterna: el conocimiento es el poder que nos conduce a la salvación. No es un conocimiento meramente intelectual, sino una comprensión profunda de la voluntad de Dios que transforma nuestro destino.
I. Poder para evitar la destrucción
El conocimiento bíblico actúa como un escudo protector. Muchos sufren no por falta de sinceridad, sino por falta de información correcta.
A. El ejemplo del Arca del Pacto (1 Crónicas 13 y 15)
David tenía una buena intención al querer trasladar el Arca, pero ignoró las instrucciones específicas de Dios. Uza extendió su mano para sostener el Arca y murió en el acto. ¿Por qué? Porque Dios había ordenado que solo los levitas la cargaran sobre sus hombros. La buena intención sin conocimiento no evitó la tragedia. Solo cuando David adquirió el conocimiento correcto (1 Crónicas 15), pudo trasladar el Arca con gozo y seguridad.
B. Conocer la Palabra es vital
1. La advertencia de Jesús: En el juicio, muchos dirán: "Señor, Señor", pero Él les dirá que nunca los conoció (Mateo 7:21-23). No basta con ser religiosos; es necesario conocer y hacer la voluntad del Padre.
2. El lamento de Dios: Oseas 4:6 dice: "Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento". La destrucción espiritual no siempre es causada por la maldad extrema, sino a menudo por el descuido de la verdad divina.
II. Poder para ganar y aprender más
El conocimiento espiritual no es estático; es una semilla que, cuando se cultiva, produce una cosecha de sabiduría cada vez mayor.
A. Aprender a través de la Palabra
1. La fuente de la fe: "La fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios" (Romanos 10:17). Incluso el conocimiento del pecado viene por la Ley (Romanos 7:7). Sin la lectura, la fe no tiene fundamento.
2. La disciplina del estudio: Es fundamental tener un plan de lectura. Si un día fallas, no te rindas. El poder del conocimiento se acumula con la persistencia, no con la perfección ocasional.
B. Aprender a través de la aplicación
1. Práctica y maestría: Así como alguien aprende a cazar o pescar mediante la práctica constante, el cristiano aprende a vivir mediante la aplicación de la Palabra.
2. Hacedores, no solo oidores: Santiago nos insta a ser prontos para oír, pero también hacedores de la obra (Santiago 1:19-22). El conocimiento que no se aplica se vuelve estéril.
3. La responsabilidad del saber: "Y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado" (Santiago 4:17). El conocimiento nos empodera, pero también nos hace responsables.
III. Poder para prepararse
El conocimiento tiene un propósito final: la preparación. Nadie llega a un destino glorioso sin haberse preparado para el viaje.
A. Educación secular vs. Educación espiritual
La educación secular nos prepara para ganarnos la vida, para entender el mundo físico y para tener éxito temporal. Es importante, pero limitada al tiempo.
B. La Biblia nos prepara para la eternidad
1. La suficiencia de las Escrituras: La Biblia es completa. Contiene todo lo que necesitamos para la vida y la piedad (2 Timoteo 3:16-17; 2 Pedro 1:3). No necesitamos nuevas revelaciones; necesitamos conocer la Revelación que ya tenemos.
2. El fundamento sólido: Jesús comparó al que escucha y hace Su palabra con un hombre sabio que edifica su casa sobre la roca (Mateo 7:24-27). Cuando vengan las tormentas de la vida y el juicio final, solo el conocimiento aplicado nos mantendrá en pie.
- Tres Motivaciones para Obedecer a Dios
- Aprenda a reflejar la imagen de Cristo
- Cómo vivir una vida santa ante Dios
Conclusión
1. Debemos despertar a la realidad de que el juicio es inevitable. Pablo le predicó a Félix sobre el juicio venidero (Hechos 24:25), y se nos recuerda que todos compareceremos ante el tribunal de Cristo (2 Corintios 5:10).
2. En ese día, no seremos juzgados por nuestras opiniones, por nuestras tradiciones o por lo que "sentíamos" que era correcto. Seremos juzgados por el conocimiento que Dios nos ha revelado. Jesús dijo: "la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero" (Juan 12:48).
El conocimiento de Dios está a tu alcance. Es el poder para salvar tu alma. No permitas que la negligencia te robe la eternidad.
👉+300 Predicas y Sermones: Bosquejos
👉Predicas para Jovenes
👉Predicas para Mujeres
