Publicidad

Cómo seguir el Ejemplo de Cristo 1 Pedro 2:21-25

Siguiendo las huellas del Maestro: Cómo seguir el ejemplo de Cristo

Lectura Bíblica: 1 Pedro 2:21-25

"Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas..."

Introducción

En la carpintería fina, para duplicar un proyecto con exactitud, el artesano debe usar siempre el mismo patrón para cada pieza. Si utiliza una copia de la copia, los errores se acumulan y el resultado final se distorsiona. En la vida espiritual, ocurre lo mismo. El mundo ofrece muchos modelos, pero solo hay uno perfecto. Jesús es nuestro patrón divino para vivir la vida cristiana con éxito.

Proposición: Si queremos vivir para Cristo, nuestra meta debe ser caminar como Él caminó (1 Juan 2:6).

Interrogante: ¿Cómo podemos lograr esto con éxito en nuestra vida diaria?

Transition: Caminamos como Él caminó cuando nos comprometemos a seguir Su modelo en tres áreas fundamentales: obediencia, servicio y resistencia.


I. Guardando Sus mandamientos

El primer paso para seguir a Cristo no es un sentimiento emocional, sino una decisión de la voluntad.

A. Jesús guardó los mandamientos de Su Padre (Juan 15:10)

    1. Su alimento espiritual: Para Jesús, obedecer no era una carga, sino su sustento. "Mi comida es que haga la voluntad del que me envió" (Juan 4:34).

    2. Su propósito definido: Él no vino a buscar Su propia gloria o agenda, sino a cumplir el plan trazado desde la eternidad (Juan 6:38).

    3. Su sumisión en la crisis: Incluso frente a la muerte, Su prioridad no cambió: "No se haga mi voluntad, sino la tuya" (Lucas 22:42).

B. Nosotros seguimos Su ejemplo

    1. La motivación del amor: No obedecemos por miedo al castigo, sino porque le amamos. "Si me amáis, guardad mis mandamientos" (Juan 14:15).

    2. Una carga ligera: Cuando el Espíritu de Dios actúa en nosotros, Sus mandamientos no son gravosos; se convierten en un deleite (1 Juan 5:3-4).

    3. La base de nuestra vida: Obedecer es como construir sobre la roca. Cuando vengan las tormentas de la vida, aquel que sigue el patrón de Cristo permanecerá firme (Mateo 7:24-ff).


II. Sirviendo a los demás

Seguir a Jesús implica cambiar nuestra actitud hacia el prójimo. El patrón de Cristo no es el del trono, sino el del lebrillo y la toalla.

A. Jesús lavó los pies de Sus discípulos (Juan 13:1-ff)

    1. Una tarea sin voluntarios: En el aposento alto, nadie quería el trabajo del esclavo. Todos querían ser servidos, pero nadie quería servir.

    2. Humildad en acción: Jesús, siendo el Señor del universo, se inclinó. Nos mostró que la verdadera grandeza no se mide por cuántas personas tienes a tu servicio, sino a cuántas personas sirves tú.

B. Cuidando los unos de los otros

    1. Amor en acción: El amor de Cristo se demuestra cuando ponemos las necesidades del hermano por encima de las nuestras (1 Juan 3:16-17).

    2. Una fe viva: Santiago nos advierte que una fe que no se traduce en servicio al necesitado es una fe muerta (Santiago 2:14-ff). No podemos ser complacientes ante el dolor ajeno si el patrón que seguimos es el de Jesús.


III. Soportando el sufrimiento

Pedro nos recuerda que Cristo no solo es nuestro ejemplo en la gloria, sino también en el dolor.

A. Jesús soportó la cruz

    1. Motivado por el amor: Él sufrió no por sus errores, sino por los nuestros. Su resistencia fue el resultado de un amor incondicional (Romanos 5:6-9).

    2. Paciencia absoluta: En medio del insulto, no respondió con insultos; en medio del dolor, se encomendó a Aquel que juzga justamente.

B. Resistir con la mirada en la recompensa

    1. Perspectiva eterna: Nuestras aflicciones presentes son leves y momentáneas en comparación con la gloria que vendrá (Romanos 8:18, 28-ff).

    2. Enfocados en lo invisible: Al igual que Jesús, soportamos lo que vemos porque tenemos la mirada puesta en lo que no se ve (2 Corintios 4:16-18).

    3. La promesa al vencedor: En las cartas a las siete iglesias de Asia, el mensaje es constante: "Al que venciere...". El ejemplo de Cristo nos asegura que la victoria es posible para quien persevera hasta el fin.

Nunca podremos decir con integridad: "Cristo vive en mí", si ignoramos el patrón de vida que Él nos dejó. No podemos reclamar Su nombre si rechazamos Su estilo de vida.

Siguiendo el ejemplo de Cristo: Un llamado a la integridad

Lectura Bíblica: Filipenses 4:8-9

"Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros."

El deseo más elevado de un cristiano debe ser parecerse tanto a su Maestro que pueda decir, con la misma confianza que el apóstol Pablo: "Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo" (1 Corintios 11:1). No se trata de arrogancia, sino de una vida tan alineada con el Salvador que se convierte en un espejo de Su gloria. Para reflejar a Jesús, debemos estudiar Su patrón y aplicarlo en cada etapa de nuestra vida.

Proposición: Nuestra vida debe ser un testimonio vivo del carácter de Cristo en todo momento y ante cualquier persona.


I. El ejemplo supremo: Jesucristo

Para alcanzar cualquier meta, miramos a aquellos que ya lo han logrado. En la carrera de la fe, Jesús es el único que ha cruzado la meta con perfección absoluta.

A. Caminar como Él caminó (1 Juan 2:6)

    1. La perfección de Su vida: Jesús vivió una vida sin pecado (Hebreos 4:12-14). Aunque fue tentado en todo, nunca cedió. ¿Cómo lo logró?

        ◦ Determinación: Su voluntad estaba rendida de antemano a la del Padre.

        ◦ La Palabra: Tenía las Escrituras morando ricamente en Él. Cuando Satanás lo tentó, Jesús no usó milagros, sino el "Escrito está" (Mateo 4:1-11; Salmo 119:11).

        ◦ Oración: Su vida pública de milagros se sostenía en Su vida privada de oración (Marcos 1:35).

    2. Nuestra meta: No es simplemente admirar a Jesús, sino seguir Sus pasos de cerca.

B. Perseverar como Él perseveró (1 Pedro 2:21-ff)

    1. La agonía de la cruz: Jesús soportó el dolor físico y el peso del pecado por amor a nosotros.

    2. El ejemplo de Pablo: Al igual que su Maestro, Pablo soportó naufragios, azotes y prisiones por el bienestar de la iglesia (2 Corintios 11:22-33).

    3. Luchar hasta el fin: La corona no es para el que comienza, sino para el que persevera (Mateo 10:22; Apocalipsis 2:10). Nuestra resistencia hoy es el fruto de nuestra fe en Su victoria ayer.


II. Nunca se es demasiado joven para ser ejemplo (1 Timoteo 4:12)

Existe un mito peligroso que dice que la santidad es solo para los ancianos. La Biblia enseña lo contrario.

A. Que nadie menosprecie tu juventud

    1. Definición de "menospreciar": Es mirar hacia abajo o faltar al respeto. Pablo insta a Timoteo a no dar motivos para que esto suceda.

    2. El concepto de juventud: En el contexto bíblico y romano, la juventud era un término amplio.

        ◦ Los romanos consideraban "joven" a alguien hasta los cuarenta años.

        ◦ Pablo consideraba "jóvenes" a viudas menores de sesenta (1 Timoteo 5:9-11).

        ◦ De Jesús se dijo que no llegaba a los cincuenta (Juan 8:57).

    3. Independientemente de la edad: El llamado a la integridad comienza desde el momento en que conocemos a Cristo.

B. Ser un modelo vivo

    1. Las cinco cualidades: Pablo menciona ser ejemplo en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. Estas áreas cubren todo el espectro de la vida cristiana.

    2. El impacto de la juventud: Cuando un niño o un joven invita a un amigo a la Escuela Bíblica o muestra honestidad en la escuela, su testimonio suele ser más impactante que muchos sermones, porque muestra una fe fresca y valiente.


III. Alguien siempre está observando (Filipenses 4:9)

Nuestra fe no se vive en un vacío; siempre hay testigos, ya sean visibles o invisibles.

A. La declaración de Pablo

    1. Lo aprendido y recibido: Se refiere a la enseñanza doctrinal que Pablo impartió verbalmente.

    2. Lo oído y visto: Se refiere a la doctrina puesta en práctica. La gente no solo escucha nuestro mensaje, observa nuestro método de vida.

B. La responsabilidad del ejemplo

    1. El legado familiar: Muchos de nosotros estamos aquí hoy por las prioridades que vimos en nuestros padres. Si la oración y la iglesia eran su prioridad, probablemente lo sean para nosotros.

    2. El impacto en el entorno: Debemos ser conscientes de que nuestros hijos, vecinos y colegas nos observan.

        ◦ Ejemplo de fe: Pensemos en la esposa que asiste fielmente a la iglesia a pesar de la oposición de su esposo (1 Pedro 3:1-ff). Su conducta silenciosa y santa puede ganar un alma para la eternidad. El ejemplo es el argumento más difícil de refutar.


Conclusión

Si realmente podemos decir: "Para mí el vivir es Cristo", entonces nuestro ejemplo diario debe ser un eco del de Jesús. No se trata de ser perfectos mañana, sino de crecer hoy un poco más a Su imagen.

Que nuestra oración sea que, al vernos, el mundo no nos vea a nosotros, sino al Cristo que vive en nosotros. Sigamos creciendo en Su gracia, caminando en Sus pasos y brillando con Su luz.

Nunca podremos decir con integridad: "Cristo vive en mí", si ignoramos el patrón de vida que Él nos dejó. No podemos reclamar Su nombre si rechazamos Su estilo de vida.

Si seguimos Su obediencia al Padre, Su servicio a los hombres y Su resistencia en la prueba, entonces el mundo no verá simplemente a un religioso; verán realmente a Jesús viviendo y brillando a través de nosotros.

¿Estás siguiendo Sus pisadas hoy o estás intentando crear tu propio camino?



👉+300 Predicas y Sermones: Bosquejos
👉Predicas para Jovenes
👉Predicas para Mujeres

Buscando predicación en línea? Recibe nuestro boletín exclusivo.


 
Acerca | Condiciones de Uso | Politica de Cookies | Politica de Privacidad

El sitio cristiano com Bosquejos, Predicaciones Cristianas,temas de predicas escritas, mision, cristianismo ortodoxo, poemas biblicos, devocional, historias, biblia, descargar y leer en cualquier tecnología como smartphones, tablets o tabletas, computadores portátiles, laptops entre otros.

Juan 3 16 Porque Dios amó tanto al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todos los que creen en él no perezcan, sino que tengan vida eterna.